El tiempo pasa.Tic, tac, tic, tac. Creo que va a llegar un momento de mi vida en el que voy a rechazar ese sonido. Soy joven, pero empiezo a sentir que la vida pasa y la vida se me va.
Es una sensación agridulce que tiene mi mente y creo, ocurre en cierto tipo de personas que como yo, esperan aprovechar la vida el 100%, y si es posible el 500%.
A lo largo de los años vas adquiriendo experiencia, sabiduría, aprendizaje, vas conociendo lugares y personas diferentes, vas eligiendo y haciendo tu camino, vas aprendiendo que no tienes que cambiar de amigos, si estás dispuesto a aceptar que los amigos cambian, vas deshaciéndote de lo que ya no quieres y desgraciadamente, por naturaleza, la vida te va quitando a las personas que más quieres, y vas quedándote cada vez más contigo mismo, vas quedándote a solas con tu tiempo.
Por suerte, estoy en el auge de la vida, aún lo tengo todo, tiempo y personas, así que hay que seguir haciendo una combinación y batirlo todo en una coctelera, como desayuno de cada día.
El ideal de vida lo marca cada uno, no hay normas escritas ni leyes impuestas. Tú decides qué hacer con tu tiempo. Trabaja, para sentirte útil, ayuda a los demás, enamórate y desenamórate para saber lo que es, pero luego, vuélvete a enamorar… construye historias divertidas y haz locuras al momento, cuando seas un anciano tendrás historias de las que reírte. Viaja y vuelve a viajar, sentirás así realmente donde está tu verdadero hogar, pero sobre todo, vive y no dejes morir y pasar el tiempo.
Permítete el lujo de delirar, imaginar y hacer lo que quieras tú mismo con TU TIEMPO. Como dice Woody Allen, “me interesa el futuro porque es donde voy a pasar el resto de mi vida”. Así que, queridos lectores, sigamos construyendo nuestro futuro y delirando con nuestro tiempo.